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No entiendo





No entiendo. De verdad que no entiendo. No entiendo cómo hay gente que escupe a los pies de un cura y luego se arrodilla delante de un trozo de madera. Aún entiendo menos a los que son capaces de meterse bajo un trono, partirse la espalda, el cuello y los hombros, e incluso llorar a lágrima viva cuando no pueden salir a la calle un Jueves Santo, y luego no tienen presente a Dios los 364 días siguientes. No es que no quiera entenderlo, es que no puedo.

Por suerte o por desgracia, me ha tocado vivir en una cuidad en la que la Semana Santa se respira en todas sus calles, a cada momento, de manera harto agobiante. Cuando digo "Semana Santa" me refiero a la "feria" que monta la mayoría de la gente del Domingo de Ramos al Domingo de Resurrección. Puedo apreciar el valor artístico de una talla o de un paso, puedo emocionarme con una saeta cantada con sentimiento y desde lo más hondo del corazón, e incluso puedo soportar el olor a incienso, pero no la fanfarria, la hipocresía y la falta de miras.


No aguanto que la gente coma pipas (tirando la cáscara al suelo, como es debido) que cuando pase un trono se santigue y acto seguido siga comiendo (y ensuciando), cacareando, aplaudiendo cuando se pare o se levante dicho trono, y después, cuando ya está convencida de que ha cumplido, entre en un bar y empiece a trasegar cerveza como loca.
No puedo entender a qué vienen el llanto y la pena por que una cofradía no haya podido lucirse en la calle, ni que los costaleros se mortifiquen, ni que los penitentes vayan descalzos porque así creen que están haciendo más penitencia, ni que los espectadores aplaudan como si estuvieran en una corrida de toros y no en un acto religioso.
No comprendo ese afán por adornar las tallas de las Vírgenes como si fueran árboles de Navidad. Más que nada por la veracidad histórica. No creo que la madre de Jesús pudiera permitirse esos caprichos.

Yo soy creyente, pero cada día me parece estar más lejos de lo que se considera "creer". Dudo mucho que la mayoría de la gente que espera con tanta ansiedad la Semana Santa sepa rezar el Credo, o que haya ido a una Eucaristía aparte de en bodas/bautizos/comuniones, que haya leído un pasaje de la Biblia o que vaya siquiera a los Oficios durante toda la Semana Santa. En definitiva, dudo mucho que haya alguno que sepa lo que significa ser cristiano.

Gracias a Dios, con un poco de suerte estaré fuera de aquí para esa fecha, viviendo la Semana Santa a la manera que creo adecuada, con gente que comparte mi punto de vista y que me alegro de ver año a año.

Ojo, no estoy diciendo con esto que yo sí que sepa lo que implica ser cristiano, sólo estoy dando mi punto de vista. Sé que esto que escribo molestará a mucha gente, y no me extrañaría que mañana haya en mi buzón amenazas de muerte. Esto es sólo mi opinión. No desprecio el valor cultural y artístico de la Semana Santa en absoluto. Asimismo, acepto que quien quiera dar su opinión pueda hacerlo. Pero no me manchéis esto con insultos. Me está costando mucho trabajo dejarlo bonito.



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